Hoy ha sido de estos días de elevadísima tensión y autocontrol en mi vida. Uno se pregunta si vale todo esto del iPhone y del internet, el berrinche que se lleva uno.
No os voy a aburrir con los detalles pues todos tenemos historial de llamadas.
Al volver a casa después de ser bien atendido en la tienda Smol, estaba completamente "derrotado" los ineficacísimos teleoperadores de yoigo eran incapaces de solucionar nada. La baja, imposible, tendría que apechugar con el pago de todos los 18 meses. Una operadora, Jenny, "la única Jenny del departamento de bajas por la tarde" se ha ganado el premio a "operadora más nefasta enemiga de su empresa".
Si entre la encargada de la tienda Smol y yo no hemos preguntado 9 veces si la línea de datos estaba activada, que me muera.
Tras un par de horas de "pasapalabra" y "el hormiguero" me desbloqueo de la tensión de 3 horas de llamadas y las ideas empiezan a llegar.
A última hora se me ocurre una maldad: ¿y si finjo que me he dejado el teléfono en la tienda para desactivar voz y datos y luego llamo para reactivar?
Llamo, desactivo, compruebo y un par de horas después vuelvo a llamar indicando he recuperado el teléfono y solicito me reactiven los servicios.
¡¡¡ No podía ser tan sencillo !!! Primero la voz, a los pocos minutos y a los 10 veo que al lado del nombre del operador aparece el "3G" mágico.... le doy a safari.... y ¡¡ conecta !!
¡ No os imagináis la flojera que tengo después de tanta tensión ! De Defcon 5 he bajado a Defcon 3. Nunca 2 ni 1 pues como dice Yoda "no desconfíes de los poderes del emperador", y hasta que no hayan pasado unos días no bajo a Defcon 2. Y hasta que no llegue bien la factura a 1.
Pongamos una vela a San Darwin y a San Carl Sagan para que no tenga necesidad de llamar nunca más al 622.
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