Un año ha pasado ya desde que pillé mi iPhone y tuve la sarta inicial de problemas con Yoigo.
Desde entonces prácticamente todo ha ido bien, lo cual deja claro que a alto nivel hacen bien las cosas, pero a bajo nivel el SAT es un desastre.
Estuve dudando si pillarme un Apple Care para el iPhone antes de finalizar el año, pero su costo lo hace duro de pensar. Barajé la posibilidad de hacerme con uno via eBay, pero los últimos podcast oídos al respecto hacían que dicha posibilidad entrara en situación de riesgo.
Así que quedan 6 meses hasta el fin del contrato. Gracias a los iPhones y androids la cosa se está poniendo muy interesante para los planes de datos. Entre medias saldrá el sustituto del iPhone 3GS que esperemos lo vuelva a situar a la altura de los mejores Androids, pues si no el Nexus One tiene unas capacidades impresionantes, aunque no dejan de haber algunas puñetitas capadoras.
En este año, gracias a una hábil fundita de gamuza microfibras la pantalla ha aguantado bastante limpia y sin rayajos.
Poco a poco cada vez veo menos el logo de Moviestar en el iPhone, pero incluso en Madrid capital todavía no ha desaparecido.
Hay veces que los datos son perezosos para empezar a entrar. Una vez entran suelen ser fluídos, pero pagando 25 mas iva al mes uno desearía que las órdenes de navegación se cumplieran instantáneamente.
La factura llega regular y la consulta electrónica permite ver las 3 últimas, lo cual me parece corto, dado que uno es propenso a hacer comparativas, sobre todo con el consumo de datos en periodos largos.
Al contrario de El corte inglés no me han mandado ni un sms felicitándome por mi cumpleaños, lo cual revela que la información que me piden de mi email no tranciende el bajo nivel del SAT. ¡Podían regalar algo, que tengo 2 planes de datos!
En definitiva, más luces que sombras. A veces cuando leo declaraciones del ceo en españa me rebelo un poco, pero afortunadamente uno tiene bastantes cosas que hacer y en seguida está pensando en otra cosa.